Ayer nos reunimos en el colegio Santiago Apóstol de Vigo un buen número de equipistas llegados de todos los rincones de Galicia para celebrar juntos el Día de la Región. Dejando la pereza atrás y bajo una lluvia tormentosa fueron llegando desde Coruña, Santiago, Lugo, Lalín, Orense y Pontevedra. En Vigo les recibimos calurosamente con un tímido sol que asomaba entre las nubes para compartir momentos de reflexión y diálogo, que culminaron con la celebración de la eucaristía en la fiesta del Buen Pastor. La comida de confraternidad y una mágica velada de la que disfrutaron los más peques mientras los mayores nos hacíamos niños pusieron el cierre a la jornada. El Magníficat y los abrazos de despedida nos dejaron el corazón caliente para seguir "saliendo de nuestra tierra" y acoger a los otros de forma ENStusiasta.
BOLETÍN REGIONAL
Os presentamos el número 2 del Boletín Regional. En el encontraréis un resumen de las actividades que hemos llevado a cabo en los diferentes sectores estos últimos 3 meses entre otros contenidos. Esperamos que lo disfrutéis.
DÍA DE LA REGION
El próximo domingo 26 de abril celebraremos como cada año el Día de la Región, un encuentro para compartir nuestra vida de equipo, la alegría de vernos juntos otra vez, la formación y la celebración, la oración y la vida. Este es también una ocasión especial para invitar a personas que no pertenecen al movimiento para conocernos y pasar un día con nosotros.
Desde Vigo estamos organizando con ilusión y entusiasmo todo lo necesario para acogeros calurosamente. Nos encontraremos en el colegio jesuita Apóstol Santiago. Más que nunca se nos invita a SALIR DE NUESTRA TIERRA. Os esperamos.
¡FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN!
Resplandeces Señor, no como relámpago que ciega y desaparece, sino como luz que
ilumina, serena, discreta. Luz que alumbra y calienta, descubre los rostros, los
de cada uno y el tuyo: rostro resucitado. Luz que nunca se apaga. Luz abierta,
infinita, sin límites ni puertas. Luz que guía, faro de las vidas. Luz que
nutre, pues sin ella morimos. Luz, Señor, la luz del domingo resucitado.
Palabra que irrumpe en el silencio de la noche y
continúa con el canto de los pájaros en el amanecer. Palabra, historia, encuentro.
Palabra que destruye la tristeza. Palabra que es anuncio. Palabra que es la
convicción de que Tú eres el diálogo del creador con las criaturas, do Nuestro
Padre con sus hijos. Palabra.
Agua refrescante, limpia, transparente y purificadora.
Agua que discurre nutriendo de vitalidad. Agua, nacimiento, vida nueva, belleza
y alegría.
Pan y vino para el camino, Cuerpo y Sangre del
peregrino. Alianza y sello, sentados a la mesa del Reino, cantos de Pascua pues
estamos seguros de que se descubre a
Cristo resucitado en el partir del Alimento.
Pascua, vida y resurrección. Pascua, fraternidad de
amor.
JUEVES SANTO
La introducción al Triduo Sacro, que es el Jueves
Santo, ofrece una cantidad inmensa de matices y aspectos que nos desbordan por
todas partes:
Conmemoración de la Cena de despedida del Señor.
Institución del Sacramento de la Eucaristía.
Institución del Orden Sacerdotal
La oración sacerdotal
La traición de Judas
La oración en el huerto de los Olivos.
El prendimiento y la noche en que comienzan los juicios.
La negación de Pedro y la huida de los apóstoles
Y como gesto que resume y condensa todo esto, el
lavatorio de los pies. Una acción propia de los esclavos y que el Señor
sorprende a los suyos ya extraños. ¿Cuántas veces te agachaste y te
pusiste a la altura de los pies de los demás?. ¿Has conocido la humildad hasta
que duela? ¿has tocado el polvo de los pies de tu hermano, esto es has pisado
la tierra y manchado tus manos en la tierra en que andan los hombres?, ¿has
dado vitalidad a los pies cansados del que está agotado por la dureza de la
vida?
Jesús nos dice, haced vosotros lo mismo. Amad como yo
so he amado. Cuerpo entregado, Sangre derramada para la Salvación del mundo,
para la salud del mundo.
DOMINGO DE RAMOS
LO SABES, SEÑOR
Que con tu entrada en Jerusalén, con asno incluido,
se cumple lo anunciado por los profetas
Que, los que hoy te aclaman, y te exaltamos,
aun recordando tus milagros y tus hazañas,
tus palabras y tu consuelo
muy pronto, a la vuelta de la esquina,
cambiaremos las palmas por el “reo de muerte”
LO SABES, SEÑOR
Que, como Pedro, hoy prometemos amistad sin fisuras
te cantamos himnos y alabanzas
y, mañana, fingiremos no haberte conocido
o esconderemos nuestros rostros
en un intento de no complicarnos la vida
LO SABES, SEÑOR
Que, el arco de triunfo que hoy levantamos
pronto lo brindaremos al mejor postor
a los simples reyes de la tierra
a los que, sin tener palabras eternas,
nos seducen y nos confunden
nos alejan de Ti y nos apartan de tu Gracia
LO SABES, SEÑOR
Que, la corona que te espera,
no es de oro, sino forjada por espinas
Que, el trono que te aguarda,
no está tallado en madera de ébano
y sí esculpida en cruz que produce vértigo y llanto
LO SABES, SEÑOR
Que nuestro sí, mañana será un no
Que nuestros cantos, se convertirán en silencios
Que nuestros vítores, darán lugar a deserciones
Que nuestros gritos, se tornarán en timidez
LO SABES, SEÑOR
Que, tu entrada en Jerusalén,
es el inicio de una aventura teñida de sufrimiento
de sacrificio, prueba y muerte…
pero con redención final
LO SABES….SEÑOR
Que con tu entrada en Jerusalén, con asno incluido,
se cumple lo anunciado por los profetas
Que, los que hoy te aclaman, y te exaltamos,
aun recordando tus milagros y tus hazañas,
tus palabras y tu consuelo
muy pronto, a la vuelta de la esquina,
cambiaremos las palmas por el “reo de muerte”
LO SABES, SEÑOR
Que, como Pedro, hoy prometemos amistad sin fisuras
te cantamos himnos y alabanzas
y, mañana, fingiremos no haberte conocido
o esconderemos nuestros rostros
en un intento de no complicarnos la vida
LO SABES, SEÑOR
Que, el arco de triunfo que hoy levantamos
pronto lo brindaremos al mejor postor
a los simples reyes de la tierra
a los que, sin tener palabras eternas,
nos seducen y nos confunden
nos alejan de Ti y nos apartan de tu Gracia
LO SABES, SEÑOR
Que, la corona que te espera,
no es de oro, sino forjada por espinas
Que, el trono que te aguarda,
no está tallado en madera de ébano
y sí esculpida en cruz que produce vértigo y llanto
LO SABES, SEÑOR
Que nuestro sí, mañana será un no
Que nuestros cantos, se convertirán en silencios
Que nuestros vítores, darán lugar a deserciones
Que nuestros gritos, se tornarán en timidez
LO SABES, SEÑOR
Que, tu entrada en Jerusalén,
es el inicio de una aventura teñida de sufrimiento
de sacrificio, prueba y muerte…
pero con redención final
LO SABES….SEÑOR
QUEREMOS VER A JESÚS
Ya estamos en el quinto domingo de cuaresma. Y claro,
nosotros hablando de abstinencia, de ayunos, de limosnas para los pobres, y de
ser auténticos... no fue más fácil en tiempos de las primeras comunidades. Pero
tendrán que llegar tiempos de oscuridad para que caminemos hacia la luz de la
fe.
Bueno pues enlazando con las búsquedas del hombre
encontramos este domingo a unos galileos que quieren ver a Jesús. El aviso se
lo dan Felipe y Andrés. Y Jesús desarrolla un pequeño discurso en el que
conviene que nos paremos un tiempo este fin de semana.
1.- El grano de trigo que muere para dar fruto. Habla
de sí mismo, morir para dar vida, morir para que se multiplique, morir para ser
trigo molido y pan que sacia el hambre. Morir, asumiendo que el Hijo de Dios
hecho hombre tiene que morir como todo hombre, pero su muerte adquiere para el
hombre el sentido de su propia muerte. No podemos ver a Jesús, conocerlo, si no
estamos dispuestos a…
2.- y la respuesta la da Jesús: "El que se ama a
si mismo, se pierde". Habla claro, ver a Jesús, conocerle, es asumir el
dinamismo de muerte y vida, todo por amor. Es encontrar el amor manifestado de
Dios.
3.- Responder es seguirle, asumir el discipulado, no
hacer un camino a tientas, sino, seguir al que va delante. La cruz que Jesús
carga marca el camino con una línea y conduce hasta el lugar de la
glorificación: el Calvario. Si observáis bien el texto veis que las palabras de
Jesús son un anticipo de lo que será la oración en el huerto, y es que, ya
estamos a las puertas de la pasión, y el Señor respira el olor de la traición,
ya vio pasar el gallo de la negación, asume el silencio de la huida, se
consuela en la presencia de la madre. Pero todo esto suena a glorificación, la
resurrección está iluminando, junto a la voz del Padre que la vida no se
pierde, se entrega; que el amor no desaparece, es eterno; que la sangre y el
agua del costado no es muerte, es la vida nueva.
4.- La súplica “queremos ver a Jesús” encuentra
respuesta al final “y cuando yo sea elevado sobre la tierra, atraeré a todos
hacia mí”. El deseo de ver a Jesús tiene su respuesta al elevar la vista, y, en
la cruz está el cordero que quita el pecado del mundo. El querer ver se
convierte en atracción, no es solo la curiosidad, sino la necesidad. Contempla
la cruz, pues en ella está la gloria.
(Juan 12,20-33)
Javier Alonso
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